
¿Adonde fue a parar mi comida?
si estaba puesta aquí en la cocina
y al darme media vuelta no está
maldito gato, maldito gato…
¿Qué le sucedió a mi camisa?
que está sobre el buró hecha “trizas”
maldito gato, maldito gato…
Un día me cansaré y te echaré de aquí
haber si hago de ti un gato más “entendido”…
Esto que acaban de leer no es una muestra de mi “aversión” real por los felinos, sino que es parte de la letra de una canción que se llamaba “Maldito Gato” que era parte de la programación dominical de una desaparecida estación de radio aquí en Cd. Juárez que se llamaba “FM 106”, convertida en lo que ahora es Romance 105.9
No tengo ni la menor idea de quién la cantaba, tampoco puedo decir con exactitud en que año era parte de las canciones más “pedidas” y “tocadas” (sin albur… juar, juar, me sentí como “El Charro Fronterizo”)… Pero bueno, volviendo al o que estaba platicando, esa canción la pasaban mucho en esta famosa estación que todo mundo escuchaba en aquel entonces cuando sus oficinas estaban ubicadas en Av. 16 de Septiembre, en uno de los pisos superiores del edificio que ahora alberga al “Centro Joyero”, en plena Zona Centro de esta ciudad (mi camino de todos los días).
He buscado y buscado tanto en internet como en el programa para bajar música esta canción sin obtener ningún resultado, y aparte de decir que yo no estoy loca, que no me la inventé porque de verdad existió, he pasado mucho tiempo “exprimiéndome el cerebro” y el intento tan sólo me remite a recordar que las casi 3 estrofas que ya leyeron, eran cantadas por un muchacho y que la música de la canción era muy divertida, tipo película de “Chaplin”.
En la época que esta canción –que sólo yo parezco recordar- estaba “de moda”, a mi y a mis hermanos nos gustaba mucho, parecía hecho a propósito, pero siempre la transmitían los Domingos, cuando a bordo del carro de mi papá, ibamos de camino a casa de mi abuelita Luz y mi papá encendía el radio y sintonizaba esa frecuencia porque sabía que nos gustaba mucho escuchar esa canción y aparte era de ley que la incluirían en la barra de programación.
No sé que me pasa, será la edad, (soy una jovenzuela de 31 años), pero últimamente pasa algo muy curioso conmigo, que por ejemplo por la mañana, en los minutos previos a cuando ya estoy por despertar o en los pocos momentos del día me quedo en blanco, pensando en cosas que no tienen nada que ver con la realidad que vivo a diario, aparecen como “flashazos” recuerdos de cosas o situaciones que pasaron hace muchos años y había olvidado por completo.
Eso no significa que todo cuanto vivo ahora no me guste, tampoco quiero parecer una típica “abuelita” de esas que afirman “que todo tiempo pasado fue mejor”, pero es quizá un poco de nostalgia que al mismo tiempo interpreto como un instinto de “supervivencia” por plasmar algunas de las experiencias o etapas que me ha tocado vivir en esta ciudad que tanto amo –por lo menos a través del papel- ya que si no lo hago, corren el riesgo de desaparecer, puesto que muchos lugares y cosas que formaron parte de mi infancia y adolescencia hoy, así de simple: YA NO EXISTEN.
Con esta canción del “Maldito Gato” por ejemplo, algo que se me quedó muy grabado fue que en uno de esos tantos Domingos en que la escuchamos, me gustó que el locutor, luego del bloque de canciones, se puso a leer algunas de las cartas que los mismos radioescuchas enviaban hasta la estación. Esa vez, en una de las que leyó al aire, una persona que le solicitaba precisamente esa canción -comentó el locutor- incluía 2 dibujos, uno era del “Maldito Gato” (que como lo describió me lo imaginé así muy parecido a la foto que está al inicio de este post) y otra de Camilo Sesto, con su cabello largo y sus ojos claros, así lo describió el locutor… (¡uhhh ya se!… Oigo aullidos de gente que al leer esto dice ¡Ya llovió!)…
Pero no importa, me soprende que a no se cuántos años de distancia, ese recuerdo –aunque deteriorado- siga indeleble en mi mente y eso a su vez me lleve a pensar en cuando la radio (y la programación que se hacía dentro de la misma) era diferente…
No había tantos géneros como ahora, tampoco había canciones para niños (fuera de Cri-Cri), pero al menos las letras de las canciones tenían un sentido, te contaban una historia (aunque fuera de desamor) y eran los tiempos de “Estereo Vida”, “Radio Sensación” (una estación en AM que ya era más para chavos) y los tiempos en que también escuchábamos radionovelas como Kalimán en “Radio Norteña, La Estación de las Novelas” y ya un poco más entrados en los 90´s la modernidad de “FM Globo” con sus “Globo Conciertos”: 3 canciones consecutivas de tu artista favorito… y ya estando en la secundaria y prepa la época dorada de “Radiorama” cuando todo mundo pasaba y sonaba el claxón en el cruce de Av. Insurgentes y Costa Rica…Gracias a que yo escuchaba todo el día esa estación me gané varios boletos gratis para conciertos de Flans y Luis Miguel (la única vez que lo he visto en vivo).
Tal vez la gente que vivió mucho antes de mi generación, en la época en que no existía la tele y el único medio de comunicación era la radio, dirá que eso no es nada comparado con la época de oro de la XEW, pero bueno, si a mi en lo personal que me tocó un poquito de la radio “mas producida”, todo eso me parece maravilloso, ¿se imaginan ahora lo que sería si la gente que maneja las radiodifusoras se arriesgara un poquito a realizar más producción radiofónica en lugar de explotar tanto la radio comercial?
Yo la verdad estoy cansada de las estaciones donde transmiten 2 canciones chafas de reggueton y media hora de comerciales, todo esto sin contar los otros 10 “Comerciales Hablados” o “Liners” que grita el locutor… ¿Por qué tienen que gritar o hablar con ese tono de voz tan falso para simular que están súper contentos o son muy alivianados?… Es entonces cuando entiendo porque extraño tanto todas esas cosas que ya desaparecieron, los antiguos edificios de estas estaciones y hasta a la mismísima “Marichú” (una locutora que hasta la fecha sigue siendo todo un personaje aquí en Juárez) con todo y su programa de aquel entonces “Secretos del Corazón”…
En gustos se rompen géneros, lo sé, pero para mí es inevitable rememorar todo con nostalgia y reconocer al mismo tiempo que mucho de eso influyó para que yo decidiera a muy temprana edad que estudiaría comunicación (uno de mis primeros juegos consistió en realizar mis grabaciones caseras en una pequeña grabadora junto a mis hermanos en los que algunas veces improvisábamos y otras definíamos con efectos y todo los guiones de una radionovela); y más allá de esa vocación, mi intención con esta página es reflexionar sobre todos esos pequeños placeres olvidados que hemos perdido con el paso del tiempo y que van desde la simpleza de poner atención y disfrutar de la letra de una rola, desarrollar la imaginación y dejarse envolver en la trama de una radionovela (que ya no hay nadie que produzca ese tipo de radio), y a pesar de que no tenga nada que ver con lo que ya mencioné, el escribir o recibir una carta por correo ordinario… ¿Alguno de los que llegue a leer esto podría decirme cuándo fue la última vez que recibió una carta en su casa con silbido de cartero y todo el show?...
A mi me encanta escribir cartas, y de hecho estoy buscando comprar un sello (de esos con los que con un poco de cera se sellan los sobres), porque yo en lo personal disfruto enormemente todo eso… Pero bueno, ese es tema que quizá podría abordar en otro post y por lo pronto, para no hacer más largo este, quiero concluir diciendo que esta noche he logrado mi objetivo de salvar del olvido a mis recuerdos y ¿por qué no? apelar un poco a la consciencia de cada uno de nosotros para que a pesar de la “modernidad” que nos envuelve en esta era de computadoras y cosas cibernéticas, no dejemos a un lado esos pequeños placeres olvidados.
¡Buen Inicio de Semana!
Gerardo Rdz. — 11-04-2006 04:46:16
Andres — 15-07-2006 06:17:04
Andres — 15-07-2006 06:18:04