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LA PENÚLTIMA NOCHE DEL 2005

Archivado en GENERAL • Fecha: 30-12-2005 10:56:25

Es el penúltimo día del año, faltan escasas horas para que el 2005 se termine, y en este lapso en el que un ciclo está a punto de cerrarse convirtiendo así todo lo que se vivió en un simple recuerdo, muchas dudas y cuestionamientos se amontonan en mi mente de una forma que hace que el 2005 sea un año que me está doliendo muchísimo dejar ir.

Yo no puedo cambiar las cosas ni tampoco detener el tiempo, quizá por eso siento como si todos los recuerdos padres fueran ahora mismo como algo muy valioso que deliberadamente alguien quisiera arrebatarme, a pesar de que sé que los recuerdos no sirven para nada, si lo que se pretende es vivir con ellos en el presente, puesto que su utilidad radica en que son el mejor elemento que uno puede tener para “resguardarse” cuando la tempestad de los tiempos austeros se avecina.

Sea como sea, en esta noche que antecede a la última del año, yo no quisiera irme a descansar y pedir como tantas noches porque todas estas dudas y temores desaparezcan, ya no quiero sentir que soy una mujer que cada día le pide a Dios tantas cosas diferentes y contradictorias, quiero ser simplemente un ser humano que sepa agradecer y sentir que es una bendición ser feliz con lo que tiene y le reste importancia a las cosas de las que carece y pretende alcanzar.

Quisiera también, haber ya aprendido a CONFIAR, a aceptar sin cuestionar todas y cada una de las situaciones que últimamente han pasado con mi vida, puesto que a veces imagino que mi vida es como “una carreta” en la que yo llevo el control y a pesar de que Dios va conmigo a bordo, Él no hace ningún comentario en absoluto acerca de la forma en como voy conduciendo, no obstante que la carreta se desplace a mayor velocidad de la que debería y casi perfilándose en directo hacia un precipicio.

Confiar en Él implica algo tan simple como “poner las riendas de la carreta en sus manos”, puesto que al hacerlo -y sin importar que el rumbo de la misma no cambie- sé muy bien que Él podría ser el único con la facultad para lograr hacer que la carreta a travesara ese enorme abismo o vacío sin sufrir daño alguno; y por el contrario, una vez que la carreta hubiese tocado tierra firme de nuevo, la posibilidad de recorrer un nuevo camino con la visión de un paisaje hermoso, haría que valiera la pena el hecho de haber dejado tantas cosas tan valiosas atrás.

Eso es en lo que quiero pensar mañana durante el último minuto del 2005… Quiero quedarme con recuerdos tan padres como el haber visto a Laura Pausini de nuevo en concierto, reencontrarme con mis amigos los “Faenzos” después de 4 años, la audacia de esa persecución de película en pleno periférico, la segunda oportunidad que la vida me presentó de entrevistar de nueva cuenta a Soraya, la espera de la persona a la que más he amado en mi vida en el Aeropuerto al regreso de ese viaje, el 14 de Febrero más romántico que he pasado en toda mi vida, el festejo por el día de mi cumpleaños… Así como el aprendizaje tan fuerte que me ha dado el haberme quedado ya sin todo eso, aunado a la experiencia tan difícil que para mi representó saber a través de mi madre y más recientemente de una persona muy cercana con la que convivo por cuestiones de trabajo, que la vida puede llegar a ser algo tan frágil.

Yo no sé como se hace para abrir el corazón, para dejar atrás todas las cosas que duelen y hacen llorar, propiciando así que la visión de un futuro lleno de sueños por alcanzar se distorsione y se vea borrosa… Pero lo que sí sé y de lo único que estoy segura ahora es de que sin importar que el futuro sea incierto, Dios no nos hizo para estar tristes y pienso también que eso es lo más importante que debo recordar en todas y cada una de las situaciones adversas por las cuales de modo inevitable tal vez tendré que pasar.

Ojalá que nunca se me olvide eso, y en este ciclo que termina, no quiero dejar de agradecerle a Dios por todo lo que me ha dado y también por lo que no tengo (y no me estoy refiriendo a cosas físicas); doy gracias por las personas de las cuales he aprendido algo, las que me hicieron reír, compartieron algo conmigo o aparecieron como “caídos del cielo” en momentos clave para darme su apoyo justo cuando yo más lo necesité…

Para mi, al igual que para todas esas personas que quiero, que la prosperidad, lejos de manifestarse en objetos materiales, se traduzca a salud, amor y lo más importante: Fortaleza espiritual, pues esto, a final de cuentas es lo único que nos mantiene a flote en circunstancias adversas, lo que nos hace crecer como personas y teniendo eso, todo lo demás no importa, puesto que viene por añadidura.

Que Dios los llene de sueños y bendiga a sus familias durante todo el 2006.

P.D: Por último anexo una oración que me enviaron hace algunos días y que decidí guardarla para este día porque expresa todo lo que yo siento en esta última etapa del 2005 y simplemente me encantó.

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Señor:

Al terminar este año quiero darte las Gracias por todo lo que recibí de ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.

Te ofrezco cuanto hice en este año; el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mi y los que están mas lejos, los que me dieron la mano, y los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también Señor, hoy quiero pedir perdón, por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor despreciado.

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, por vivir sin entusiasmo y por la oración que fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte.

Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón...

Señor, Dios, dueño del tiempo y la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

Y al empezar un año más, detengo mi vida ante el calendario nuevo, aún sin estrenar y te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos en su totalidad.

Hoy te pido para mi y para los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la caridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y de paz.

Cierra tú mis oídos a toda la falsedad; y los labios a las palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre, en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y alegría para que cuantos conviven conmigo encuentren en mi vida un poquito de Ti.

Dame un año feliz, y enséñame a que en lugar de “Pedirte” yo aprenda a repartir felicidad.

Gracias por los demás y por mi mismo.

FELIZ AÑO 2006

Escrito por Martha Mendoza
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Comentarios

  1. Querida Martha. Mis mejores deseos para ti y los tuyos en este año nuevo. Un fuerte abrazo.

    Tere — 03-01-2006 09:53:33


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