
Sé que debería haber escrito de esto hace ya un buen rato... Pero por una cosa o por otra no se pudo y esto fue lo que sucedió hace ya dos meses atrás.
El Jueves 4 de Agosto fue la fecha que en Avanza Diseño (la empresa en la cual trabajo) se eligió para llevar a cabo un curso de integración y convivencia para todos los que trabajamos ahí.
Este curso llevaba organizándose yo creo fácil más de 2 años, pero por la naturaleza del trabajo (tanto de la revista y las actividades en la agencia), siempre se posponía y finalmente aunque estábamos de trabajo hasta el tope, se decidió que ese día se "cerraba" la oficina, pues de otro modo si esperábamos a que "hubiera tiempo" no se habría logrado hacer.
La cita fue a las 8:00 am, en el Hotel Colonial Las Fuentes, puesto que la idea era "encerrarnos" de Jueves a Sábado para estar concentrados de lleno en el curso.
Esa mañana yo fui la primera en llegar (¿alguien puede creer eso?) y pues no sé, me pasó algo parecido a cuando fui a México para lo del concierto de Laura Pausini, que era tanta mi expectativa por el famoso curso que de los nervios no pude dormir mucho que digamos y en consecuencia me desperté exactamente a las 6 de la mañana sin necesidad de despertador y por eso llegué temprano también.
Lo primero que hicimos en cuanto todos llegaron (aparte de tomar café y pan, porque obviamente por la hora nadie desayunó), fue hacer unos ejercicios de "Gimnasia Cerebral" que nos puso Jorge (quien es terapeuta y esposo de una de mis compañeras de trabajo), fueron varias cosas, pero del que más me acuerdo y que me llamó mucho la atención fue uno en el que ponías tus dos brazos al frente, juntabas tus dos manos para finalmente poner el dedo pulgar encima del de la otra mano.
Unos quedaban con el dedo pulgar de la mano izquierda sobre el de la derecha (como yo) y otros al revés, y cuando Jorge te pedía que lo acomodaras del lado contrario al que lo pusiste originalmente, se sentía extraño, como si estuviera “mal acomodado” y entonces él ya explicó que eso se debía a que el lado en que lo acomodaste en forma natural se debe a que es exactamente el hemisferio del cerebro que te rige.
Después de eso, siguieron ya los chavos de "Re" (que son quienes estaban a cargo del curso y son amigos de Charly -otro compañero de trabajo que es diseñador-) y pues lo primero que te explican antes de comenzar el curso es que hay varias reglas para que puedas estar en el "juego", una de ellas es tener la disposición total para volver a ser niño y jugar como tal, si querías hacer uso de la palabra, tenías que pedir una pelotita que se llamaba "La beba" (de esas que tienen como arroz adentro) y una vez que tu tenías esa bola contigo, tenías el poder de hablar y los demás de escuchar sin interrumpirte (algo que sirvió de mucho porque en Avanza siempre todos queremos hablar al mismo tiempo e interrumpimos a quien esté hablando).
Otras 2 reglas muy importantes eran que si por alguna razón necesitabas salir un momento de alguna de las dinámicas o juegos que nos pusieron, tenías que dirigirte a todo el grupo y decir “Kinkys” (igual como cuando hacías de niño y te hablaban para algo cuando estabas jugando) y al volver, para poder a integrarte, decir: “Juego” y si todos te contestaban “Va” ya estabas una vez más dentro del grupo.
La primer dinámica (que fue una de las que mas me gustaron del curso), estuvo muy padre, porque has de cuenta que todos estábamos sentados en dos mesas (una frente a la otra) y te pasaban una taza vacía. Tu la tenías que tomar y decir en voz alta que situación o preocupación tenías en ese momento que no te dejara disfrutar y concentrarte de lleno en el juego, y una vez que la decías para que todos la escucharan, simbólicamente la depositabas en esa taza para luego voltearla y vaciarla y así deshacerte temporalmente de eso que de alguna forma te estaba impidiendo concentrarte de lleno en el curso.
Para mi fue muy impresionante no sólo escuchar la cantidad de cosas que los chavos dijeron (porque muchas veces te concentras sólo en tus problemas) y te olvidas de lo que los demás sienten o piensan, incluso ni siquiera te pones a pensar a veces que las personas reaccionan de una determinada manera precisamente por eso, por la cantidad de broncas que traen y que tú a veces ni en cuenta.
Luego de eso lo mas importante que me acuerdo que hicimos, fue hacer otra dinámica donde tenías que responder: ¿por qué razón te levantas todos los días?, la mayoría coincidimos en que lo hacemos porque necesitamos trabajar para poder obtener dinero para sobrevivir, pero fue padre descubrir también que todos en gran medida tenemos un propósito o algo que nos mueve... ¿tú te has preguntado alguna vez esto?, ¿te has puesto a pensar en ello?
Creo que fue una pregunta que a la mayoría nos sacó de onda, porque bueno, al menos cuando te juntas en un grupo (sobre todo de trabajo) o platicas con alguien (ya sea tu amigo o alguien de tu familia), -al menos creo yo- hablas de todo, pero nunca nadie te pregunta eso, ni siquiera te lo cuestionas a ti mismo o piensas en eso durante el día o en el momento mismo en que te levantas y pues fue interesante escuchar lo que los otros chavos decían y sobre todo, darme cuenta de cuales son los verdaderos motivos que me mueven a mi en particular...
Después de ese ejercicio, comenzamos a jugar (padrísimo la verdad), y para serte franca yo no recuerdo con exactitud cuanto tiempo llevaba sin jugar realmente a algo, y pues fueron dos días en los que viví muchas cosas muy intensas, pero de las que más me acuerdo ahora y quiero plasmar aquí para no olvidarlas fueron:
1. "El Test de Los Colores" de Ned Hermann: Un test muy importante que te aplican al inicio del curso y que te ayuda a definir como es tu temperamento y tu forma de reaccionar. Es básico porque además de dar a conocer tu forma de ser, ayuda a que no sólo tus compañeros de trabajo -sino tú mismo- comprendas tus propias reacciones ante las diversas circunstancias que se presentan a diario. (en los próximos días trataré de publicar el test aquí).
2. Un ejercicio que era en parejas: Te colocabas frente a una persona, tenías que verla de frente, analizar su rostro por completo, luego con los ojos cerrados, tenías que sentir la textura de su piel, tocar su boca, sus ojos, su cuello, su frente e ir imaginando todo lo que esa persona ha vivido, las ideas que tiene dentro de su cabeza, sus vivencias, etc…
Es un ejercicio que en un principio te hace sentir incómodo, porque no estás acostumbrado a tocar a una persona sin que haya cierto grado de confianza o esa misma persona te lo permita y ella tenía que hacer contigo exactamente lo mismo y la parte final del ejercicio consistió en que una vez que terminabas, tenías que darle un abrazo muy fuerte a la persona –para demostrarle así que la aceptabas como era- y decirle una frase que Bob (uno de los instructores) explicó que utilizaba una tribu que para dirigirse y saludar a alguien usa la frase: “Te veo” y si esa persona te responde: “Estoy”… es además de un saludo, una forma de demostrar también de respeto y aceptación.
A mi este ejercicio me tocó hacerlo con Yadira (la esposa de Jorge)… Y no sé si era la carga emocional tan fuerte que yo tenía en esos días porque el rompimiento con Iván había sido apenas unas cuantas semanas antes, que cuando ella me abrazó, lo hizo de una forma tan fuerte y tan sincera que me hizo sentir tan cerca de ella, que no pude evitar llorar.
3. Los cuestionarios: ya en el salón, llenamos varios cuestionarios que contenían preguntas a nivel personal y relacionadas con tus metas a futuro y la forma como tú te visualizas ante los demás. Uno a uno las fuimos leyendo en voz alta y después de eso todo mundo podía preguntarte cosas acerca de eso, y fue un ejercicio muy gratificante que además de permitirte conocer en otro plan a los chavos con los que a diario convives, fue una excelente oportunidad para preguntar cosas tal vez demasiado personales y que dio pauta para muchos comentarios muy positivos que cada uno de ellos iba haciendo sobre lo que ellos pensaban acerca de tus respuestas y de ti (yo en lo particular recibí comentarios muy padres que no esperaba y sobre todo no imaginaba escuchar)…
4. Las dinámicas más fuertes: Todo el Jueves estuvimos prácticamente “encerrados” en uno de los salones del hotel, en este primer día de curso “Avanza-Re” las actividades empezaron a las 9:00 de la mañana y terminaron poco después de la 1:30 de la madrugada… y fue precisamente en la parte final del día donde se dio una de las dinámicas más fuertes –emocionalmente hablando-.
Estando todos reunidos una persona (elegida al azar) se colocaba al centro, mientras que el resto del grupo tenía que avanzar en círculo alrededor de él. La idea del ejercicio era que cada vez que te tocaba pasar frente a la persona que estaba en medio, le tenías que decir mirándola a los ojos, algo que no te gustara o que molestara en particular. La regla era que la persona del centro por ninguna circunstancia podía hablar para defenderse y fue una experiencia muy fuerte para algunos de mis compañeros, porque salieron a relucir algunos conflictos y resentimientos que muchos de ellos ni siquiera imaginaban que existían por parte de otros compañeros y pues si te impone que de pronto estés tan vulnerable en medio de un círculo en el que todas las personas te están “atacando” –por decirlo de alguna manera- sin tu ni siquiera poderte defender.
Así fuimos pasando uno a uno, luego el ejercicio continuó con la misma mecánica, pero a la inversa, ahora cada vez que pasabas frente a la persona que se encontraba en el centro, tenías que decirle mirándola a los ojos, algo que le admiraras, consideraras positivo en su persona o te pareciera una virtud.
Con estos ejercicios terminó el primer día del curso. Una dinámica que aunque nos dejó a todos extenuados a nivel físico y emocional, propició que al salir ya rumbo a las habitaciones, el ambiente entre todos se hiciera más solidario y de confianza, lo cual a su vez provocó que a pesar del cansancio físico y aprovechando que el clima estaba muy padre esa noche, varios de los chavos se quedaran todavía platicando hasta muy tarde en los jardines y alrededor de la alberca.
Jorge (el esposo de Yadira y terapeuta) dijo –no exactamente con estas palabras, pero al menos así lo entendí yo- que en parte eso se debía a que después del último ejercicio, las mentes y los corazones de cada uno de nosotros después de haber sido “vaciados” de todo lo negativo estaban ahora “fértiles”, en el sentido de que todos y cada uno de nosotros estábamos con una gran disposición y en espera de recibir cosas nuevas.
SEGUNDO DÍA DEL CURSO
Si la convivencia dentro del curso fue buena, dentro de las habitaciones, por los comentarios generales que escuché por parte de todos, fue todavía mejor. A mi en lo particular me tocó compartir el cuarto con Idaly, Lili y Vicky y pues durante las dos noches que toda la empresa estuvo hospedada en el hotel, fue una experiencia muy padre en la que nos quedábamos platicando hasta muy tarde y en la que a pesar de ser 4 personas (incluyéndome yo), no hubo mayor problema, puesto que desde la primer noche, nos pusimos de acuerdo entre todas para calcular ¿Cuánto tiempo necesitaba cada una de nosotras para estar lista a la mañana siguiente? (porque teníamos que estar con todo el grupo a las 9:00 am), para en base de esto determinar quien se metía a bañar primero, quien le seguía después. Una decisión por demás acertada, ya que gracias a eso no hubo broncas de retrasos en los tiempos y cuestiones de esas.
El segundo día también fue muy intenso, aunque enfocado más a cosas a nivel grupal, a la visión que cada uno de nosotros tiene de la empresa y a la importancia del trabajo en equipo, pero para no hacer esto más largo todavía, menciono únicamente lo que para mi fue más padre.
1. El Desayuno: Aunque nos levantamos muy temprano, el ambiente en esa primer alimento compartido del día (y sobre todo después de todo lo que vivimos un día antes) fue de total cordialidad y buena disposición por parte de todos.
2. Las primeras actividades del día: A diferencia del Jueves (en que estuvimos prácticamente encerrados todo el día), el segundo día las primeras actividades del curso fueron al aire libre, en el área de la alberca. Los chavos de “Re” nos pusieron unas dinámicas tan padres que el resto de la gente que estaba hospedada en el hotel, salía de sus cuartos para vernos… Esto en particular se me hacía muy chistoso porque creo que no es muy común ver a un grupo de personas jóvenes adultas, jugando, pero sobre todo divirtiéndose así. (había incluso en la alberca un par de niñas como de 6 y 7 años que interrumpieron su propio juego dentro de la alberca para ver lo que estábamos haciendo).
2. Los juegos más padres: Colocados en círculo, los instructores nos dieron 1 cadena como de 1 metro aproximadamente (con eslabones de plástico). La dinámica del juego consistía en pasar esa cadena por el cuerpo de cada uno de los que integraba el círculo, pero la regla era que por ningún motivo nadie podía soltarse de las manos. Fue un poco difícil al principio, porque para poder lograrlo había que planear como hacerlo sin soltarse, y aunque el juego se complicó más cuando los instructores agregaron otra cadena que también tenía que circular por todo el grupo, al final se logró buen resultado.
Otro juego que también estuvo muy padre era otro que se suponía que de un extremo a otro del jardín había un río muy grande infestado de cocodrilos.
El único medio que tenías para cruzar eran 15 cuadros (del tamaño de un mosaico o tile).
La regla era que absolutamente toda la empresa tenía que cruzar de un extremo a otro utilizando esos cuadros, pero la estrategia para poder hacerlo tenía que ser muy bien planeada, porque además de tener un tiempo límite para poder hacerlo, no podías descuidar ningún cuadro, porque en el momento que dejaras de tocarlo por algún motivo, los instructores te lo quitaban y se reducía así más la posibilidad de poder cruzar todos hasta el otro extremo y fue emocionante porque todos empezamos a organizar como cruzar y pues en concreto en ambos juegos hicimos menos tiempo del que nos dieron y comenzamos a aprender la importancia de la planeación y el trabajo en equipo.
3. Otra dinámica fuerte emocionalmente hablando: Antes de los juegos, hubo algunas dinámicas que también fueron bastante emotivas y se hicieron al aire libre. Colocados todos nuevamente en círculo, cuando los instructores lo indicaban, tenías que elegir –a quien tu quisieras del grupo- para hacer los ejercicios, que consistían que estando ya en pareja tenías alrededor de 1 minuto para contarle a esa persona y luego esa persona te respondiera a ti preguntas como:
- ¿Qué te gustaría que dijera tu epitafio?
- Si tuvieras una semana de vida exactamente ¿qué cosa harías? (este ejercicio me dio mucha risa porque lo hice con Lili y ella al final de la dinámica y ya en tono de broma me dijo que ella juntaría llaves para hacerse un “Monumento”).
- Si la vida en la tierra se acabara y en una nave tuvieras la oportunidad de irte a comenzar una nueva vida en otro planeta ¿te irías o te quedarías?
- Si tuvieras la oportunidad de elegir alguna persona para que dijera unas palabras en tu funeral, ¿a quién eligirías y por qué?
4. Programar a “Robotocho”: Este fue un ejercicio muy divertido en el que se suponía que Bob (uno de los chavos de “Re”) era un robot que no estaba programado y solamente entendía instrucciones muy sencillas como: Adelante, atrás, contaba pasos y así por el estilo cosas demasiado simples. El objetivo era que entre todos los chavos teníamos que lograr que se pusiera una gorra que estaba tirada en el suelo, dándole cada uno una instrucción (que tenía que ser muy bien planeada porque si era complicada el decía: “Demasiado Complejo” y volvía a su punto inicial. Lo divertido fue que al pobre “Robotocho” prácticamente lo tuvimos como “contorsionista”, pero al final se logró el objetivo y una vez más en menos tiempo del estipulado… Lo cual nos permitió comprobar nuevamente que a pesar de que somos un relajo todos juntos, sabemos trabajar en equipo y ponernos las pilas cuando se requiere.
4. La Anécdota de “Los Celulares”: El Viernes, cuando inició el curso, a todos se nos pidió que entregáramos nuestros celulares para colocarlos todos juntos dentro de una especie de recipiente, esto con la finalidad de quedar totalmente incomunicados del mundo exterior (yo como casi no uso el mío, hice una pequeña “trampilla” y lo único que hice fue apagarlo y guardarlo en mi bolsa, que era algo similar a haberlo entregado, porque solamente lo usé como despertador en las mañanas para poder estar a tiempo).
El caso es que el Sábado, ya luego de haber terminado los ejercicios al aire libre, pasamos nuevamente al salón y ahí nos informaron que los celulares de todos habían sido donados a una institución que necesitaba recursos y para ello recolectaba teléfonos celulares que posteriormente vendía para obtener así fondos para ayudarse.
Previo a esto se había hecho un ejercicio de la importancia de “desprenderse de los objetos materiales” y fue interesante porque por un lado todos estaban de acuerdo con lo que se había dicho respecto a eso, pero a la hora de que Charly (quien además de estar viviendo el curso con nosotros como compañero de trabajo, era también uno de los instructores) dio la noticia de la donación de los teléfonos de cada uno, muchos se sacaron de onda y en particular Irene –mi jefa y directora de la revista- se molestó y dijo que eso era un abuso, que el teléfono era parte esencial de su trabajo y que ella lo necesitaba muchísimo, porque ahí tenía información que de otra forma no iba a poder conseguir.
Todos nos quedamos serios, porque sabemos que Irene desde siempre ha dependido mucho de su teléfono celular, pero a pesar de que en el fondo yo sabía que eso era parte del ejercicio, fue una lección importante para todos, en especial para Irene, quien por estar alegando no se acordó que ella tenía su propio celular, el cual le había sido devuelto horas antes porque se necesitaba resolver algo relacionado con la empresa y esto fue un claro ejemplo que nos demostró a todos que la mayoría de las veces discutimos sin ni siquiera analizar primero la situación.
5. La última parte del curso: Estuvo enfocada ya a nivel empresa, a analizar la importancia que el trabajo de cada persona tiene dentro de la agencia y la revista, en el que un error o retraso, afecta el trabajo de los demás chavos y aquí se hizo hincapié en que cada uno de nosotros debe tener día a día el compromiso de tratar de hacer las cosas lo mejor posible, dejando a un lado los problemas personales, pues antes de entrar a la oficina se debe “colgar” imaginariamente en un gancho todos los problemas y cuestiones personales, para al cruzar la puerta, tomar del otro extremo de la puerta el traje o “Rol” que a cada uno de nosotros nos toca desempeñar como: fotógrafo, reportero, director de revista, diseñador, etc… y porque simplemente al terminar el día de trabajo, puede ser que al dejar el “Rol” colgado en la puerta antes de salir para colgarse de nuevo el “costal” de problemas y circunstancias personales, cabe la posibilidad de que este ya no se sienta tan pesado como al momento de llegar a la oficina y dejarlo ahí.
Cabe mencionar que a la semana siguiente, se colocó realmente en la puerta de Avanza un par de ganchos (en la cara interna y externa de la puerta principal) para que todos recordáramos eso y creo que a todos nos ha funcionado porque el ambiente de trabajo –que ya era bueno- mejoró todavía más.
La parte final del curso consistió en que cada uno de nosotros escribiera una carta “compromiso” mencionando lo que estaba dispuesto a ofrecer para crear un mejor ambiente de trabajo y aparte cada uno de nosotros hicimos un dibujo de cómo nos gustaría que fuera o que cosas nos gustaría que tuviera la empresa para convertirse en un trabajo “ideal”.
Esto fue muy padre, porque una vez que cada uno expuso lo que había hecho, se fusionaron las ideas y la parte final del curso consistió en que en una mesa muy grande, se colocaron “legos” (bloquecitos armables), monitos y varias cosas de juguete, y entre todos tuvimos que “armar” o representar físicamente La Visión Compartida de la empresa y aunque fue todo un rollo nuevamente ponernos de acuerdo al final quedó armada una maqueta muy padre que representa no sólo el futuro de la empresa, sino el compromiso que cada uno de nosotros tiene para contribuir a que eso se logre.
… Así terminó el curso “Avanza-Re 2005”, con una gran fiesta a la orilla de la alberca y una gran “hamburguesada” para todos.
En la celebración algunos chavos llevaron sus guitarras, muchos invitaron a sus parejas o amigos y ya entre todos se armó el ambiente padre y pasamos el resto de la noche en la alberca (algo que a mi en particular me relajó mucho porque tenía años sin meterme a nadar) y luego de eso cantando y conversando.
Yo estaba tan emocionada y a pesar de que en los recesos del curso siempre usaba el celular para hablarle a Iván para contarle todo lo que estaba viviendo, en cuanto terminó el curso le llamé de nuevo para preguntarle si quería acompañarnos un rato y sin dudarlo aceptó pasar un rato luego de salir de su trabajo en el bar y aunque mis planes no salieron como yo esperaba y todo lo que sucedió en esa noche es parte de otra página del diario que ya es historia, si valoré mucho el que así cansado como estaba (y a pesar de que para ese entonces ya no había ninguna relación entre nosotros) aceptara llegar a deshoras de la madrugada para compartir algo que sin duda él sabía fue muy importante para mi.
En conclusión: fueron 2 días de vivencias físicas y emocionales muy intensas…
El sábado por la mañana (poco antes del mediodía) salí del hotel y regresé a mi casa llevando en la maleta además de las cosas básicas con las que había llegado el viernes, con varias cosas nuevas entre las que se encontraban: un compromiso nuevo (conmigo misma y con mi empresa), la convicción de haber reafirmado lo más importante que hay en mi vida: (el amor de mi familia y el de Iván aunque ya no lo tenga) una perspectiva diferente de todos y cada uno de mis compañeros –que en 2 días de convivencia se convirtieron en amigos- y sobre todo con la certeza de saber que aunque cada uno de nosotros tiene en su interior sueños que desea alcanzar, a pesar de todas las adversidades y de la vida misma que con su cotidianidad nos envuelve, siempre será importante encontrar un elemento que no nos haga olvidar nunca que están ahí.
[...] Agosto del 2005-) y me llamó la atención que muchas de las cosas que Charly mencionaba está conociendo a través de esa persona que imparte esos cursos, se relacionan con varias cosas que yo he leído últimamente y otras más que me lle [...]
victoria naranjos — 13-10-2005 22:08:00
gerardo gonzalez — 19-05-2007 18:42:07