Hoy es el último día del mes, otro más que se me va como agua entre las manos y me hace perder la cuenta de cuántos días llevo ya volviendo a casa sola, mientras en el camino voy pensando mil cosas... Quizá la más importante sea: que a veces me gustaría que mis pasos fueran más cortos y el camino mucho más intenso, porque el observar el mundo cotidiano consigue distraerme de todo lo que soy y lo que pienso...
Para el día de mañana hay muchas cosas pendientes, entre ellas un trámite decisivo para el futuro... Un futuro que no consigo ver muy bien y la verdad no me entusiasma en lo más mínimo, pero por ahora no quiero pensar en eso....
Hasta mañana