2-Agosto-2005
…Primeros días del mes de Agosto, el octavo mes del año ya, lo cual viene a recordarme una vez más que la vida se te puede ir en un suspiro sin que te des cuenta… La verdad yo tenía otros planes para estos días y hasta imaginaba lo que sería de mi vida (aunque en realidad no fuera muy diferente a como se me está presentando ahora), lo que me ilusionaba era la idea de llevar a cabo un sueño muy loco, pero al mismo tiempo padrísimo, que por ahora se ha quedado simplemente en eso: Un sueño lejano que se desvanece y ni siquiera sé si alguna vez lo podré realizar.
Sigue doliendo la ausencia y duele mucho más cuando me doy cuenta que no a todos nos duele de la misma forma y aunque trato de evitar pensar en eso, porque no quiero ser una persona llena de rencores ni resentimientos (la verdad, aunque quisiera no podría serlo), pero si reconozco que hay horas del día en que los recuerdos me lastiman y entristecen con mayor intensidad.
El Domingo volví a salir sola, fui de nuevo a misa y luego al cine a ver una película del ciclo de la Cámara Alternativa ("Amor Sin Fronteras" -"Zelary", el título original- muy buena por cierto, la verdad no me arrepentí de la elección), tuve que esperar mucho rato antes de poder entrar a la sala (porque llegué demasiado temprano) y salí del cine poco después de las 10 de la noche y mientras iba caminando buscando un camión para regresar a mi casa, me di cuenta de que estoy sola, y lo más importante: me di cuenta que lo único que puedo hacer por mi misma en este momento es aprender a esperar.
Muchas cosas están pasando, los cambios empezaron a nivel personal y emocional y ahora parece que en el trabajo también se comenzarán a dar varios cambios importantes (de hecho en esta semana –del Jueves al Sábado- tendrán lugar algunos de ellos), y eso me indica que la vida inevitablemente me está llevando hacia otro camino a pesar de que yo insista en continuar mirando hacia atrás (quizá por eso resulta mucho más doloroso aún todo este proceso).
Sé lo que quiero y tengo mil planes y cosas por hacer, pero aún así siento que mi vida está a la deriva, que falta una luz que me indique cuál es el camino a seguir, porque aunque estoy consciente de que debo esperar sin desesperarme, me causa mucha confusión pensar en que mi alma está esperanzada por un regreso que tal vez nunca suceda, mi razón por un futuro cercano que se vislumbra por demás incierto y el caso es que lo único que me queda claro ahora es que aprender a esperar va a ser un proceso lento.
No lo niego, tengo mucho miedo porque hay tantas cosas que ahora por más que intento no consigo ver con claridad, pero tampoco quiero abandonarme y permitirme naufragar, porque hay momentos del día en que casi me convenzo de que encontraré las respuestas que tanto busco una vez que haya pasado todo esto.
Por lo pronto en estos días voy a seguir con los planes (aunque haya momentos en que de verdad no tenga mucho ánimo de nada), e incluso voy a hacer algo que llevo planeando desde hace varias semanas y de lo que estoy convencida no va a cambiar en nada las circunstancias que prevalecen hasta hoy; pero aún así siento que debo hacerlo; porque el corazón me lo pide, aunque de antemano yo ya conozca el resultado.
No sé que va a pasar más adelante y la verdad ni siquiera sé exactamente lo que espero… Pero tampoco quiero pensar ya mucho en eso, tan sólo deseo volver a sentirme bien conmigo misma para no perder la fe.
Guillermo (gna325) — 19-07-2006 04:54:04